1. S. [Producción]
Un proceso de trabajo del metal por el cual se aplica un material más duro o más resistente en un metal de base más débil. Una preparación de superficie, tal como el flujo de oxígeno a alta velocidad o una pistola de detonación, en la que una aleación se deposita en una superficie metálica, generalmente por medio de un recubrimiento por soldadura o recargue, para incrementar la resistencia a la abrasión o a la corrosión.